lunes, 7 de julio de 2008

Actualizame ésta

Esto de la actualización constante me tiene cansada. Pronto, se van a vender upgrades para personas.

¿Por qué nos quieren convencer de que el pasto del vecino es más verde, de que tenemos que subirnos al tren de la tecnología porque si no, nos quedamos afuera de todo círculo social?

¿Por qué nos viven diciendo que todo es efímero, voluble, descartable?

¿Acaso es la única forma que el mundo tiene para sostenerse a sí mismo y seguir girando? ¿No es un costo demasiado alto?

Si fuera por mí, me teletransportaría en tiempo y espacio sin dudarlo.



UPDATE (¿irónico, no?): "You need to be paranoid to think with machines because machines are always failing", justo a mí me tenía que tocar traducir eso, ¿no?

jueves, 26 de junio de 2008

De privado, poco

El otro día fui al supermercado con mis pantuflas de perro puestas para ver la reacción de la gente. Algunos habrán pensado que era una loca de atar, pero la verdad es que lo mío fue antropología pura: mi intención era ver el efecto que producía un acto meramente privado (andar en pantuflas) en el medio de la Avenida Santa Fé.

Más o menos lo mismo pasa cuando un niño eructa en un restaurante, el vecino baja a abrirle al delivery en pijama y ni hablar de las discusiones a los gritos que trascienden paredes y puertas. Esos momentos privados, donde el otro se da licencias de todo tipo despiertan curiosidad -al menos en mí- porque en el fondo todos tenemos algo de chismosos y nos regodeamos en la incomodidad ajena.

Los vecinos son nuestros extraños más conocidos. Con el paso del tiempo vamos reconociendo sus sonidos, olores y visiones. Sabemos que los viernes a la tarde, después del laburo, el del 4to C pone mezcladito de cuarteto y cumbia al mango. Intuimos que el olor que se filtra es la hamburguesa que se está comiendo el de abajo. Cerramos la ventana cuando el de enfrente se levanta voyeurista.

...lástima que yo hoy me levanté con ganas de vivir en una casa.

miércoles, 11 de junio de 2008

Hay dos, sí, dos

No me digan que todas (sí, este es un post femenino, aunque acepto comentarios de la platea masculina) ustedes se bañan, visten, maquillan y peinan para sentirse bien con ustedes mismas porque es chamuyo. No me digan que les levanta el ánimo ponerse el perfumito de vainilla con coco y la cremita de avena porque yo también me engaño y suelo creérmelo.

El ideal de belleza nos lo impone la sociedad. Ninguna de nosotras vino con el concepto de "lo bello" de nacimiento. Por ese motivo y, después de una exhaustiva encuesta, he llegado a la conclusión de que las mujeres nos vestimos 1) para los hombres, y/o 2) para las otras mujeres.

1) Las que se visten para los hombres privilegian lo sexy por sobre la comodidad. Elijen pantalones ajustados, remeras escotadas y polleras bien cortas para marcar los atributos y el rojo y los colores vivos para llamar la atención. Prefieren las botas o los tacos bien altos, a las chatitas. Se maquillan hasta cuando van al súper y van con la planchita a todos lados.

2) Las que se visten para las mujeres privilegian marca sobre precio. Se compran la última Vogue para estar en la cresta de la ola. Si se vuelven a usar los bobós, se los ponen aunque parezcan un globo aeroestático. Si se ponen de moda las bombachas de gaucho, las usan todos los días, por las dudas. Se gastan la mitad del sueldo en los negocios más top del shopping. Todo para diferenciarse y que las miren otras mujeres.

Si quieren, pueden ser una combineta. Ah y no pregunten cuál soy porque yo uso uniforme.

lunes, 19 de mayo de 2008

El Gran Bebé

Compartir tiempo con una embarazada puede convertirse en algo así como un reality show sin cámaras. El conductor omnipresente es el Gran Bebé y el programa transcurre durante nueve insufribles meses en los que uno aprende sobre las cosas más insólitas, como que hay algo que se llama meconio (¿qué coño?) y que el calendario mayaazteca ya no rige y ahora estamos en la semana 23.

El Gran Bebé es un espíritu que rodea la vida de las embarazadas y sus familiares y conocidos. No tiene nombre en la primera etapa -en algunos casos, sí, pero no importa- y no bien toma forma mínimamente humana va directo a la fotito del MSN de la madre. El Gran Bebé es un ser invocado en los momentos de extrema angustia y malestar -sobretodo en ausencia de la madre- o insoportable alegría, cuando la madre nos cuenta que su Gran Bebé va a tener carácter porque le dio una patada. En este punto me gustaría detenerme: ¿qué bebé no patea? ¡Hasta el parsimonioso de De la Rúa pateó a su madre enérgicamente hace doscientos años!

Lamentablemente, este es un reality show que nunca termina. Desde el momento de gestación, el Gran Bebé pasa a ocupar un lugar fundamental e inexorable en la vida de los cercanos. Su madre, ya no será persona, será madre. Vivirá a través de su hijo, hasta llegado el punto en que se dará cuenta -o no- que es mejor acompañarlo desde al lado a protegerlo -sepultarlo- bajo su pollera.

lunes, 28 de abril de 2008

"Decir que no" en 3 simples pasos

Siguiendo con la línea de servicio a la comunidad iniciada, esta entrada funciona a modo de instructivo para aquellas personas que tienen el "sí" fácil en el ámbito laboral. Podría referirme a otras esferas, como la afectiva, pero por el momento no me interesan.

¿Si...

alguna vez tuvo que realizar algún favor no relacionado estrictamente con su labor, léase pagar una cuenta, sacar una fotocopia, arreglar una impresora, llevar un par de zapatos a la zapatería, cuidar un bebé, o simplemente fregar una alfombra?

alguna vez fue tentado a trabajar durante el fin de semana, a cambio de una paga suculenta que con el correr del tiempo se fue devaluando a punto tal de convertirse en ínfima?

alguna vez tuvo que dar explicaciones por el descuido de un tercero?

alguna vez tuvo que salir por la puerta de atrás del establecimiento de trabajo para evitar que su integridad física corriera serios riesgos?

alguna vez fue víctima de un acoso sexual por su condición de mero empleado?

Entonces...

1) Primer paso: Asegúrese que esté en un trabajo que le genera al menos un 30% de satisfacción de algún tipo. Si después de haber pasado semejantes abusos, no está satisfecho en algún aspecto, vaya pensando en un cambio.

2) Segundo paso: Si es la quinta o sexta vez que le asignan una tarea no directamente relacionada con su trabajo, dé a entender que no está conforme con su trato. Si sus indirectas no son claras, manifieste su descontento explícitamente, ya sea a través de una cara de orto, un sarcasmo o una flatulencia, en el más extremo de los casos. Hágase valer.

3) Tercer paso: Si ya superó los dos estadíos anteriores, ya está en condiciones de decir que no, a quien sea. Al fin y al cabo, siempre va a haber una persona más barata y eficaz que haga lo que usted se niega a hacer.

[Disclaimer: Este blog y su autora no se hacen responsable de los daños que puedan causar los comentarios aquí expresados]

jueves, 17 de abril de 2008

Libro de Caras

Después de varios intentos fallidos de otras personas, gracias a una amiga conocí el Libro de Caras, o Facebook. Según ella, es la mayor invención de la tecnología de los últimos años. Para mí, es más de lo mismo. A fin de entenderla y entender a los miles de millones de usuarios que se refugian en esa gran aldea, formulé y me respondí algunas preguntas, después de un minuto en el sitio:

¿Para qué quiero tener un Libro de Caras? Ellos mismos declaran que el sitio es una "herramienta social". Ajam, interesante. O lo que es lo mismo, un instrumento que sirve para determinado fin en pos de la sociedad. ¿Es un blog? No, porque básicamente ellos te dicen sobre qué escribir, cómo y qué longitud tiene que tener. ¿Es un fotolog? No, porque sus múltiples funciones permiten a uno desde enviar un pescado de regalo hasta la posibilidad de "ganar" puntos escribiendo direcciones de mails de tus conocidos para acceder a las personas que visitaron tu Fecebook en el último día. ¡Jaja, qué baratos que son!

¿Qué necesidad hay de que esa red sea virtual? Este punto es interesante. En la vorágine del día a día, nos dicen que nos olvidamos de socializar. Y las veces que nos acordamos, reducimos el contacto a un llano mensaje de texto o un mail. Ahí es donde entran en juego los señores estos. Ellos quieren que nosotros, en vez de mandar mail, escribamos a nuestros amigos en su ventanita colorida para tener un control "más cercano" de nuestras actividades.

¿Por qué hacen hincapié en que nuestro nombre sea real? El grado de paranoia aumenta, oh sí. Necesitan que nuestros datos sean verdaderos para que no falle la contraprueba con el titular del mail (phishing de datos). Claro, es mucho más fácil saber que a Juan Ancho de Bastos ("el verdadero") le gusta jugar al buraco, las rubias y el scotch on the rocks (lo cual denota a su vez la edad y nivel socio-económico de este buen hombre) para que los analistas de estas infinitas bases de datos hagan bien lo suyo.

Con estas P&R, llegué a la conclusión de que mi paranoia no tiene límites. Y lo peor, si todo fuera tan SIMPLE...

Pd- La foto que adjunto es una prueba más de que estos señores nos tratan de ingenuos animalitos de Dios.

lunes, 7 de abril de 2008

Con canas así...mejor ser pelado


Torrente, el brazo tonto de la ley. Dirigida por Santiago Segura, esta película narra las aventuras de un ex-policía racista, machista e ignorante que trata de hacer lo imposible para que lo reincorporen a la academia. Prepárense para una sesión de sátira y humor ibérico de lo mejor que he visto. Este mes en ISAT.