
Después de varios intentos fallidos de otras personas, gracias a una amiga conocí el Libro de Caras, o Facebook. Según ella, es la mayor invención de la tecnología de los últimos años. Para mí, es más de lo mismo. A fin de entenderla y entender a los miles de millones de usuarios que se refugian en esa gran aldea, formulé y me respondí algunas preguntas, después de un minuto en el sitio:
¿Para qué quiero tener un Libro de Caras? Ellos mismos declaran que el sitio es una "herramienta social".
Ajam, interesante. O lo que es lo mismo, un instrumento que sirve para determinado fin en pos de la sociedad. ¿Es un blog? No, porque básicamente ellos te dicen sobre qué escribir, cómo y qué longitud tiene que tener. ¿Es un fotolog? No, porque sus múltiples funciones permiten a uno desde enviar un pescado de regalo hasta la posibilidad de "ganar" puntos escribiendo direcciones de mails de tus conocidos para acceder a las personas que visitaron tu
Fecebook en el último día. ¡Jaja, qué baratos que son!
¿Qué necesidad hay de que esa red sea virtual? Este punto es interesante. En la vorágine del día a día, nos dicen que nos olvidamos de socializar. Y las veces que nos acordamos, reducimos el contacto a un llano mensaje de texto o un mail. Ahí es donde entran en juego los señores estos. Ellos quieren que nosotros, en vez de mandar mail, escribamos a nuestros amigos en su ventanita colorida para tener un control "más cercano" de nuestras actividades.
¿Por qué hacen hincapié en que nuestro nombre sea real? El grado de paranoia aumenta, oh sí. Necesitan que nuestros datos sean verdaderos para que no falle la contraprueba con el titular del mail (
phishing de datos). Claro, es mucho más fácil saber que a Juan Ancho de Bastos ("el verdadero") le gusta jugar al buraco, las rubias y el scotch on the rocks (lo cual denota a su vez la edad y nivel socio-económico de este buen hombre) para que los analistas de estas infinitas bases de datos hagan bien lo suyo.
Con estas P&R, llegué a la conclusión de que mi paranoia no tiene límites. Y lo peor, si todo fuera tan SIMPLE...
Pd- La foto que adjunto es una prueba más de que estos señores nos tratan de ingenuos animalitos de Dios.